Jugar es serio
Las personaspodemos cambiarel sistemajugando.
El primer juego de cartas en español y portugués para pensar, cambiar y practicar una nueva organización.
Una mesa, tres o cuatro personas, un sistema por cambiar
- 1
Leé el contexto
Cada ronda arranca con una carta que describe una situación real de la organización.
- 2
Proponé un Flip
Cada jugador propone eliminar (insecticida) o crear (fertilizante) algo para cambiar ese contexto.
- 3
Votá y cosechá
El equipo vota los cambios. Los que sobreviven son Flips listos para implementar.
Las cartas, de cerca
Así son las cartas reales del juego.

Situacionales
Preguntas para imaginar cómo funcionaría tu organización con otras reglas.

Reflexivas
Para mirar tu propia experiencia y lo que aprendiste de ella.

Provocadoras
Preguntas que incomodan a propósito para romper supuestos.

Acción
Desafíos concretos para implementar esta semana.

Eventos inesperados
Imprevistos que sacuden el tablero: una recesión, un proveedor clave que se va, un competidor nuevo.

Insecticida
Un Flip para quitar algo del sistema.

Fertilizante
Un Flip para crear o nutrir algo nuevo.

Comportamiento
Roles como el Temeroso, el Provocador, el Contemplativo o el Jefazo, para reorientar la conversación.
Elegí tu mazo
Mismo juego, pensado para tres tipos de organización.
FLIPO para Empresas
Para equipos que quieren más autonomía y menos comando y control.
Precio
US$ 90,00
FLIPO para Instituciones
Para escuelas, cooperadoras, clubes, asociaciones civiles y ONG.
Precio
US$ 90,00
FLIPO Banca y Finanzas
Edición especializada para bancos y organizaciones financieras.
Precio
US$ 90,00
Para salas y equipos grandes
Jugalo en vivo con open-coffee
Cuando son más de una mesa, FLIPO se complementa con open-coffee: una plataforma para juntar, votar y mostrar en pantalla lo que cada mesa descubre.
“Jugar nunca es perder el tiempo.”
Leé nuestro porqué →Para qué sirve
- Fomentar la colaboración y el aprendizaje constructivista.
- Adoptar modelos descentralizados basados en equipos autónomos y estructuras de redarquías.
- Romper con las estructuras de comando y control.
- Fomentar la descentralización y autonomía de los equipos y las personas.
- Incrementar la adaptabilidad a contextos complejos.







